Guía para empezar · Arizona · 2026
Todo lo que necesita para vender su comida hecha en su propia cocina, de forma legal. Con los enlaces exactos y los pasos en orden.
La respuesta corta
Sí se puede. Usted puede hacer pan de jamón en su cocina y venderlo legalmente. Y le va a costar como $50 en total.
En el año 2024 Arizona cambió la ley. Antes solo se podía vender comida que no se daña, como galletas y pan sin relleno. Ahora sí se permite vender comida con carne, siempre que la carne la compre en el supermercado o en una carnicería normal.
No le van a inspeccionar la cocina. No hay que pagar para registrarse. Y no hay límite de cuánto puede ganar.
Una cosa importante: el pan de jamón lleva jamón, y por eso usted mismo tiene que entregárselo al cliente en persona. No se puede mandar por correo ni por aplicaciones de delivery.
Arizona es el único estado del país donde esto se puede hacer desde la casa. En Texas, California, Florida y todos los demás, la ley no lo permite — allá hay que rentar una cocina comercial.
Usted está en el lugar correcto para empezar este negocio.
Siete pasos, en este orden. Los primeros tres son los importantes para empezar. Puede hacerlos todos desde el teléfono o la computadora.
Es un curso corto de seguridad de alimentos. Lo puede hacer en español, por internet, y se tarda como 30 minutos. Al terminar le dan un certificado que dura 3 años.
Necesita este certificado antes de hacer el paso 2, porque se lo van a pedir.
Aquí saca el curso statefoodsafety.com/food-handler/arizonaEl condado de Pima vende una tarjeta parecida por $30. Esa no le sirve. Ellos mismos lo dicen en su página: no está acreditada y no cumple con los requisitos.
Use el enlace de arriba. Cuesta menos y es el que sí vale.
Este es el registro oficial que lo autoriza a vender. Se llama el Cottage Food Program. No cuesta nada, no hay cuota anual, y no le van a inspeccionar la cocina.
Aquí se registra myhealthdepartment.com/arizona/registerEllos no mandan correo automático cuando reciben su solicitud. Se tarda como dos semanas, a veces hasta seis. Le va a llegar el certificado, o un correo pidiéndole algo que faltó.
Si le piden algo, contéstelo antes de 30 días. Si no contesta, cancelan la solicitud y hay que empezar de nuevo.
El registro se renueva cada 3 años, llenando la solicitud otra vez.
El estado tiene una lista de comidas aprobadas. Los tamales y las empanadas de carne sí están en esa lista. El pan de jamón no aparece por nombre — no porque esté prohibido, sino porque la lista no nombra todo.
Por eso hay que pedir permiso por escrito. Es gratis, y le sirve como prueba si alguien alguna vez le pregunta.
Copie y pegue este texto (va en inglés)
Quite de la lista lo que no piense vender. Ponga su nombre, su número de registro y su teléfono al final.
Aquí hay algo que hay que resolver, y es mejor saberlo desde ahora.
En Estados Unidos hay varias capas de gobierno. Está el estado (Arizona), y aparte está el condado (county), que es como una región dentro del estado. San Manuel queda en el condado de Pinal. Tucson queda en otro condado, Pima.
El estado ya le dio permiso. Pero el condado de Pinal tiene una regla vieja que dice que no se puede preparar comida comercial en la casa. Está en su lista de negocios que no se permiten, junto con talleres de carros y barberías.
Uno: hay una ley del estado de Arizona que dice que los condados no pueden prohibirle a alguien con licencia vender sus productos desde su casa. Su registro del paso 2 cuenta como esa licencia.
Dos, y más importante: el condado de Pinal ya está cambiando esa regla. Tienen un borrador nuevo que quita esa prohibición, y está abierto a comentarios del público hasta el 30 de octubre de 2026.
Llame y pregunte directamente si esa regla aplica a alguien registrado en el Cottage Food Program del estado. Pida la respuesta por correo, para tenerla por escrito.
Dejar ese comentario es gratis y toma diez minutos. Usted es exactamente la persona que esa regla nueva quiere ayudar.
Esto no lo detiene para empezar, pero conviene hacerlo temprano.
El gobierno federal tiene una agencia que regula la carne, que se llama FSIS y es parte del USDA. Cuando un pan lleva bastante jamón adentro, esa agencia puede considerarlo un producto de carne y no un pan.
La ley de Arizona ya tomó esto en cuenta y le da permiso. Pero para quedar tranquilo, se les puede escribir y pedir una respuesta oficial. Es gratis.
Aquí manda la pregunta ask.usda.govCopie y pegue este texto (va en inglés)
Cada pan que venda lleva una etiqueta pegada. Esto es lo más fácil de cumplir y también lo más importante — vender comida mal etiquetada sí es una falta seria, mientras que los otros problemas solo son multas.
Puede ser escrita a mano. Puede ser un sticker, una tarjeta amarrada, o impresa en la bolsa.
Lo que dice es: «Este producto fue hecho en una cocina de casa que puede tener contacto con alérgenos comunes de comida y de mascotas, y no está sujeta a inspección de salud pública.»
Pero en la etiqueta va en inglés, exactamente como está arriba. Es el texto que exige la ley. Si quiere, puede poner la traducción al lado, pero el inglés tiene que estar.
Si usa un ingrediente que ya viene empacado, tiene que copiar también los ingredientes que trae ese producto. Por eso el jamón de arriba lleva su propia lista entre paréntesis.
Si la gente puede pedirle por ahí, esa misma información tiene que estar en la publicación — su nombre, su número de registro, los ingredientes, la fecha y esa frase. Puede poner una foto de la etiqueta junto a la foto del pan.
Ya con el registro y las etiquetas, puede vender. Las formas más fáciles para empezar:
El Santa Cruz River Farmers' Market, los jueves en el Mercado San Agustín de Tucson. Lo maneja el banco de alimentos.
Lo bueno: no cobran renta fija. Cobran el 10% de lo que usted venda ese día, mínimo $3 y máximo $50 — y si vende menos de $30, no paga nada. O sea que un día malo no le cuesta.
Además dan preferencia a comidas que son importantes para las comunidades de la región. Mencione eso cuando aplique.
El otro grupo grande es Heirloom Farmers Markets, que tiene cinco mercados. Ahí el puesto cuesta entre $25 y $55 por día. Su página se contradice sobre si aceptan comida hecha en casa, así que hay que llamar y preguntar: 520-882-2157.
Son pocas, pero son las que importan. Casi todas tienen que ver con el jamón.
El pan de jamón solo se entrega en persona.
Usted mismo se lo pone en la mano al cliente. Nada de correo, nada de DoorDash o Uber Eats, y no lo puede dejar en una tienda o cafetería para que se lo vendan.
Un solo destino, y máximo dos horas de viaje.
Contando el tráfico. De San Manuel a Tucson es como una hora, así que sí alcanza — pero para un lugar. No puede hacer una vuelta con cuatro entregas.
Nunca dé muestras gratis en un mercado.
Suena inofensivo, pero dar a probar cuenta como otra actividad distinta que necesita su propio permiso e inspección. Es la forma más fácil de meterse en problemas sin darse cuenta.
No corte, arme, fría ni caliente nada en el puesto.
En el mercado usted solo cobra y entrega. Todo se hace y se empaca en su cocina, y se entrega en ese mismo empaque cerrado.
Nada fuera de Arizona.
Ni el pan de jamón ni ningún otro producto. Apenas la comida cruza a otro estado, ya es asunto del gobierno federal y este permiso no cubre eso.
No guarde comida ni equipo fuera de la casa.
Nada de bodega rentada, ni un galpón aparte, ni un congelador en una cochera separada. Y no puede ahumar ni asar afuera — todo se hace adentro.
Deje que el pan se enfríe antes de venderlo.
Esto es por los impuestos. Frío y empacado, no paga impuesto de venta en Tucson. Caliente y recién salido del horno, cuenta como comida de restaurante y sí paga 8.7%. Es el mismo pan.
Compre el jamón y el tocino en el supermercado o en una carnicería.
Eso es todo lo que pide la ley — que venga de un lugar inspeccionado por el USDA. Guarde los empaques como comprobante.
Lleve su certificado de registro a cada mercado.
Impreso y a la vista. Es obligatorio cuando vende fuera de su casa.
Los panes dulces, las galletas, el pan de guayaba, los golfeados sin queso — todo eso sí se puede mandar por correo dentro de Arizona, sí se puede dejar en tiendas, y sí se puede entregar con aplicaciones.
Vale la pena tener las dos cosas: el pan de jamón para vender en persona, y lo demás para vender de todas las otras formas.
Con lo de arriba ya puede empezar. Lo que sigue es información de fondo, por si le da curiosidad o quiere entender mejor de dónde salen estas reglas.
Números reales de panaderías venezolanas en Estados Unidos.
| Dónde | Precio |
|---|---|
| Mondragón Bakery — Doral, Florida | $35.00 |
| Pan Pa' Vzla — Katy, Texas | $45.00 |
| The Hallaca Factory — enviado por correo | $44.98 |
| Doggi's Arepa Bar — por Goldbelly | ≈$47.48 |
Los ingredientes de un pan le salen entre $7.50 y $11, dependiendo de cuánto jamón le ponga. Todo lo demás — la harina, la mantequilla, los huevos, las aceitunas, las pasas — cuesta poco al lado del jamón.
O sea que vendiendo a $35, le queda entre 63% y 84% de ganancia antes de contar su tiempo y la gasolina.
El pan de jamón es tradición de Navidad, y diciembre va a ser su mejor mes. Pero dos de esas panaderías lo venden todo el año, y una lo dice así en su página.
La gente lo compra porque lo extraña, no solo porque sea diciembre. No arme un negocio que solo abre en noviembre.
| Curso de food handler | $8 – 15 |
| Registro con el estado | gratis |
| Permiso del condado de Pinal | $38 |
| Inspección de la cocina | no hay |
| Cuota anual | no hay |
| Límite de ganancias | no hay |
Casi todo está permitido. La lista de lo prohibido es corta.
Lo único que no se puede: pescado, mariscos, leche sin pasteurizar, bebidas alcohólicas, y marihuana o CBD. El alcohol como ingrediente sí sirve — el extracto de vainilla, por ejemplo, está permitido.
| Plato | Se puede | Nota |
|---|---|---|
| Pan de jamón | Sí | Solo en persona, por el jamón |
| Empanadas | Sí | Están nombradas en la lista del estado |
| Hallacas | Sí | Igual que los tamales, que sí están en la lista |
| Tequeños | Sí | Véndalos congelados. No los puede freír en el mercado |
| Cachapas | Sí | Hechas y empacadas en la casa, no en el puesto |
| Golfeados | Sí | Con queso encima cuentan como perecederos |
| Quesillo | Preguntar | No aparece en la lista. Pídalo en el correo del paso 3 |
| Pan y dulces sin carne | Sí | Los más fáciles — sin ninguna restricción de entrega |
La ley cambió hace poco, y mucha información que hay en internet todavía está vieja.
En marzo de 2024 Arizona aprobó una ley que le dicen «the Tamale Bill» — la ley del tamal. Le pusieron así porque el problema era justamente ese: mucha gente vendía tamales hechos en casa, y la ley vieja no lo permitía porque los tamales llevan carne y hay que refrigerarlos.
La ley nueva entró en vigor en septiembre de 2024 y cambió dos cosas grandes. Primero, ahora sí se permite la comida que necesita refrigeración. Y segundo, sí se permite la carne, siempre que venga de un lugar inspeccionado por el USDA — o sea, cualquier supermercado.
Por eso mucha información vieja que va a encontrar en internet dice que esto no se puede. Estaba correcta antes de 2024. Ya no.
Se revisaron las leyes de otros estados y en todos los demás esto sigue prohibido desde la casa:
Arizona es el único que nombra los tamales y las empanadas de carne en la lista de lo permitido.
Nada de esto hace falta para empezar. Es para cuando ya esté vendiendo con regularidad.
Una LLC es una compañía que separa el negocio de usted como persona. Si algún día alguien se enferma o se queja, la demanda va contra la compañía y no contra su casa o sus ahorros.
En Arizona cuesta $50 registrarla y no hay cuota anual, lo cual es poco común. No le da ninguna ventaja de impuestos — se hace solo por esa protección.
Arizona exige publicar un aviso en el periódico cuando se abre una LLC — menos si la dirección del representante legal está en un condado grande. Pima (Tucson) califica; Pinal no.
Si usa una dirección de representante en Tucson, se salta ese gasto completo.
Va a necesitar una licencia de impuestos del estado ($12), y otra de la ciudad de Tucson ($20) si va a vender en persona allá. Solo entregando a domicilio en Tucson, no hace falta la de la ciudad.
La buena noticia: el pan frío y empacado no paga impuesto de venta en Tucson. Ni del estado ni de la ciudad. Sale en 0%.
Sobre las ganancias sí se pagan impuestos federales — como 15.3% de self-employment tax desde el primer dólar de ganancia. Para declarar se necesita un número de identificación: puede ser un Social Security number o un ITIN. Los dos sirven, y con cualquiera de los dos se puede tener una LLC y declarar. Vale la pena hablar con un contador que sepa de negocios pequeños para decidir cómo le conviene manejarlo.
El seguro de la casa no cubre esto. La mayoría cubre como máximo $250 en productos del negocio fuera de la casa — piense en eso contra un carro lleno de pan. Y no cubre nada si un cliente se enferma.
Un seguro de responsabilidad para negocios de comida casera cuesta como $299 al año. Muchos mercados lo piden.
Todo esto se puede verificar. Si quiere confirmar algo, o quiere que alguien más lo revise, aquí están las fuentes.
Se leyó directamente el texto de la ley HB 2042 tal como la aprobó la legislatura, y ahí se ve claramente lo viejo tachado y lo nuevo puesto. La ley vieja decía que no se permitía comida que necesita refrigeración. La nueva dice que sí, y permite la carne comprada en un lugar inspeccionado por el USDA.
También se confirmaron palabra por palabra: la frase exacta de la etiqueta, la regla de entregar en persona, el límite de dos horas y un solo destino, y la regla del condado de Pinal. Eso es lo que decide si esto es legal, y está verificado.
Uno: si el condado de Pinal le va a aplicar esa regla vieja de la comida. Por eso el paso 4 es llamar y pedir la respuesta por escrito.
Dos: la pregunta del gobierno federal sobre el jamón. Por eso el paso 5. Las dos son gratis de resolver.
Tres: los precios y las cuotas que aparecen en esta guía son de referencia. El único confirmado directamente es el de $38 del condado. Los demás — el curso, los puestos en los mercados, el seguro, las licencias de impuestos — pueden haber cambiado. Ninguno es grande, y los va a ver usted mismo cuando llegue a ese paso.